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Doña María empezó su relación con la Caja
cuando era vendedora ambulante de ropa
interior, vendía en un canasto en la calle.
Fue hace 17 años que solicitó su primer crédito
de US $ 571.43 para comprar más productos,
con el objetivo de salir adelante y de la gran
pobreza en la que se encontraba. Nos cuenta que
le daba crédito a sus clientes y cuando sus clientes
le abonaban, ella lo primero que hacía era llegar a
la Caja para realizar el pago de su cuota.
Gracias a Dios y a la Caja de Crédito las metas
que ha logrado cumplir es que primero pudo
comprar un puesto en el mercado municipal de
Ilobasco, para no tener que andar en las calles
vendiendo de un lado a otro, donde sus clientes
llegaban a buscarla.
Comenta que debido a su excelente administración,
y a que no se “comía” todas las ganancias,
obtuvo nuevos financiamientos con los que
compró otros dos puestos en el mismo mercado
de lIobasco, incrementando las ventas y utilidades,
que le permitieron además adquirir 2 viviendas en
la ciudad de IIobasco.
El estilo de vida de la Sra. de Arias ha cambiado,
pues no sólo cuenta con tres puestos en el
mercado para comercializar sus productos, sino
que adicionalmente ha logrado comprar dos
viviendas, para garantizar su tranquilidad familiar.
Ha podido darle educación a sus 7 hijos, y ha
llevado una vida más tranquila, saliendo adelante;
una de sus hijas ya tiene un local, en
el que también vende zapatos, negocio al que
ella se dedica.
Su familia y amigos la admiran porque ha podido
manejar sus negocios, a pesar de que comenzó
sola, siendo viuda y con 6 hijos.
Doña María invita siempre a las personas que aún
no se han animado a sacar un préstamo, a que se
acerquen a la Caja, pero que el préstamo lo
realicen para emprender un negocio que les
ayude a salir adelante. Pues a nadie le sirve un
crédito si no lo utiliza para trabajar. |